30 de junio de 2010

FOGHAT: Last Train Home (2010)


No puede decirse que la carrera de Foghat (de la que pronto se cumplirán ¡40 años!) haya sido un discurrir tranquilo y medianamente uniforme, no sólo por los cambios que en estos años se han venido produciendo en sus filas, también por el ir y venir de algunos de sus miembros fundamentales producto de las desavenencias que en su momento surgieron en la banda. No obstante el acontecimiento que marcó un hito en su historia fue la muerte por cáncer a primeros del 2000 del que sin duda fue su líder desde los inicios: Lonesome Dave Peverett. Este hecho, como digo, marcó un antes y un después en el grupo que desde entonces parece que se asienta en una formación estable y que continua hasta nuestros días: Roger Earl (batería), Charlie Huhn (voz y guitarra), Bryan Bassett (guitarra) y Tony Stevens (bajo, hasta el 2005 en que vuelve a sustituirle Craig MacGregor, que ya lo había sido años atrás)

En esta década tan sólo han editado un disco de estudio, Family Joules (2003), pero sin embargo ha sido incesante su actividad en directo manteniendo a sus muchos seguidores con algún que otro disco en directo. Y ahora nos llega este Last Train Home, un disco fiel a su estilo originario, con un blues "setentón" que me encanta, con versiones de Elmore James, Willie Dixon y por supuesto temas propios. Además con la colaboración especial de Eddie Kirkland en un par de temas (por cierto, que Craig MacGregor no interviene en el disco por razones puntuales, habiendo sido sustituido por Jeff Howell, que ya formó parte de la banda a finales de los '80, al bajo).

Un disco en fin que merece ocupar un buen sitio en nuestra colección.

22 de junio de 2010

PAT TRAVERS: Fidelis


Nuevo trabajo de este veterano músico canadiense que ya hacía algunos años que no grababa nada en estudio (excepto como PT Power Trio o en compañía de Carmine Appice) y antes que nada hay que decir que no descubrimos nada nuevo, pero esto, quizá, no sea una mala noticia porque ello significa que sigue siendo ese músico contundente a que nos tiene acostumbrados desde hace más de 30 años.
Son 11 temas en los que desde el primero no hace concesiones y nos ofrece ese rock electrizante que acompaña con esa voz a la que no parece desgastar el paso del tiempo. No es su mejor disco, por supuesto, pero sí que es un buen eslabón, aunque de él no cuelgue el diamante, de la cadena musical que ha venido entrelazando.
Recomendable