
- Pero, ¿has visto quién ha entrado al local?
- Pues, no. No me he fijado, la verdad... ¿Quién?
- Joder, mírale ahí al fondo, el de la gorra negra ... SUGAR BLUE
Bueno, esto ya era demasiado para un sólo día. Nuestro primer día de unas pequeñas vacaciones en Berlín. Pues sí, era él. Y por supuesto se puso a tocar su harmónica y qué queréis que os diga, aquel local se convirtió en un lugar mágico, de buen blues. Aquí dejo alguna prueba gráfica.